martes, enero 24, 2006

galán ?



Algunas palabras me parecen una delicia por su sonido, porque son melódicas, tienen un cierta armonía. La palabra “amable” es una de ellas, se escucha dulce. Fragilidad también es una palabra que me convoca. Sin embargo, hay otras palabras, que más que por sus significados literales, me resultan horribles, espantosas, definitivamente antiestéticas.

Suelo soñar con algunas palabras y luego despertar sonríendo, feliz, o más bien pensativa o inclusive llorando, según sea el caso. Hace unos días tuve un sueño con una de aquellas palabras que no me gustan.

La escena es la siguiente… (luz, cámara, acción)

Ella despierta, entre risueña y curiosa, luego de un sueño poco común. Se quedó pensando en la palabra que esa mujer había pronunciado en el sueño. Le daba vueltas y vueltas en su cabeza la palabra galán.
En el sueño, alguien, que por cierto no era Ella, había pronunciado la palabra galán al oído de su amante, la había pronunciado varias veces y lo que era aún peor a él parecía gustarle.
Ella escuchaba atenta, desde una escalera que le daba una privilegiada vista, miraba curiosa a esa pareja que iniciaba su encuentro. Imaginaba lo que venía con algo de inquietud.

Llovía intensamente y Ella reía…(en el sueño y en la realidad también)



La palabra galán tiene un mal sonido, al menos a mi oído llega como desafinada, no sé si es la combinación de dos “a” entre esas consonantes, no lo sé. No me imagino diciéndole a alguien que es un galán, salvo que fuese en broma o con un cierto desprecio oculto.

Galán me resuena mal, es como decirle a un tipo que es “mino” cuando no lo es en realidad. Galán es una palabra mediomentirosa. Creo que decir galán puede llegar a ser ofensivo, en México galán es un tipo chico, algo gordo y canchero.

Galán me patea porque pareciera que estamos hablando de un personaje y no de una persona, de algo medio producido. Galán me suena a telenovela venezolana, me huele a quién quiere “enamorarlas” a todas y de prisa, a quien le gusta ser demasiado protagonista. A alguien demasiado expuesto.

Definitivamente no es posible que a ese hombre guapo, seductor, amable, interesante, de bellas manos y mirada mágica le nombrarán de ese modo.

lunes, enero 23, 2006

calles de ciudad


Las calles brotan en esta ciudad
Salen por todas partes
Calles cortas, escondidas calles que no aparecen en los mapas
Calles largas, vanidosas calles que no acogen.

Me cautivan las calles viejas y antiguas
Las que guardan la historia en sus adoquines
Gozo de las calles por donde no pasan los autos,
Y se camina libre y con descuido

Me deleitan los bordes de las calles pasadas
Los bares de sus esquinas
Me gustan las calles pequeñas, candentes
Donde la vida transcurre espontánea y desenfadada

Me apasionan esas calles por sus encuentros
Hombres y mujeres se muerden, se lamen, se rozan
Esas calles no intimidan
Se besan, se tocan, se hurgan
Esas calles son amables

Elijo las calles pequeñas, con casas de poca altura
Con ventanas desde donde cuelga la ropa
Se palpan, se erizan, se humedecen
Con plazas diminutas y coloridas
Decido esas calles con árboles y bancas
Donde esta permitido el juego del amor

jueves, enero 19, 2006

pensando estaba pensado…


Estuve pensando en este oficio de escritura, en qué me mueve al sentarte frente al computador, o al tomar papel y lápiz, qué persigo al subir algunos textos en este espacio, qué hace que guarde decenas de cuadernos escritos…
Estuve pensando, como tantas otras veces, y termine escribiendo nuevamente como si la necesidad de dejar una huella sobre los sentires y pensares me carcomiera por dentro. Como si me angustiara no recordar las ideas, las emociones, los dolores, las alegrías
Estuve pensando….y aparecieron estas palabras

Escribo porque escribir es mi pasión, es como un impulso que me transmuta, que me enlaza con otros planos del cosmos.
Escribo porque logro plasmar lo que da vueltas en mi mente, de manera confusa, equívoca, inquieta, enloqueciendo a ratos.
Escribo porque consigo volver al estado salvaje, primitivo.

Porque escribir es un acto de insurrección como uno mismo, un acto crudo, despojado, sin timidez.
Porque escribir es crear poder, porque me gusta que me arrebate el sueño.
Porque escribir me alimenta cuando estoy hambrienta. Porque puedo hacer polvo de estrellas en mi cielo y volver a dibujarlo a mi antojo.

Escribir es soñar despierta, es permitirse el milagro
Es morir y nacer de nuevo cada mañana
Es emborracharse de dolor y alegría
Es reír, es tener miedo, mucho miedo de las palabras
Es jugar a esconderse

Escribir es viajar a mundos desconocidos, indocumentados, sorprendentes
Es odiar para luego volver a amar y viceversa.
Es seducir a las palabras, contemplarlas, interrogarlas, lento, de a una, ver sus rostros, sus perfiles, sus sombras

La escritura perdona, da juego a la equivocación, es deliciosamente hermana de mis días.
La escritura es mi canto, mi momento de libertad, mi caleidoscopio para mirar la vida, es causa y efecto de mis horas.

sábado, enero 14, 2006

lo que me gusta de ti



lo que me gusta de ti
es que cuando me miras
pareciera que me veo en un espejo
simple, sin bordes rebuscados y barrocos

entonces, cuando me veo en él
aflora una mujer que ya no recordaba
con una bella y contagiosa sonrisa

es que cuando me tocas
mis manos y mis caderas se mueven
en una musicalidad maravillosa
y en mi torso dos volcanes
dan paso a un río de lava ardiente
que me quema

los que me gusta de ti
es que me buscas en un juego de olas y viento
que me llevan a descubrir el mundo
en el aroma de tu cuerpo
mezclado con la brisa marina junto al mío.

viernes, enero 13, 2006

de las cosas que se han perdido, las que sobran y las que quiero

Ayer estuve pensando en las cosas que una pierde, en aquellas que le sobran y en las que quiere. Lo que resulta es como un triángulo donde caben todos nuestros sentires. Aqui va mi triángulo de enero.

Declaro que he perdido

Una buena selección de música. Mi computador tuvo una falla técnica.
Cuatro botellas de vino. Total no importa, nunca supe si al menos era bueno.
Un pedacito de mi corazón, pero ya sé donde ir a recuperarlo
Un conjunto de hermosas cartas. No sé en que andaba pensando cuando las olvidé en algún lugar cuyo nombre no recuerdo.

Declaro que me sobra
Pensar demasiado en estos días
Firmar muchos memos, cartas, invitaciones, permisos, vacaciones etc.
Tener que hacer trámites, el pago de las imposiciones (INP y AFP), cambiarse de banco, ir a sacar el bono, ir a hacer el reembolso, mandar la carta certificada a mi mamá, llevar las copias de los informes debidamente identificadas al innumerable número de doctores y especialistas que atienden a la Emilia, ir al supermercado, en fin NECESITO UN ASISTENTE.
El calor de estos días que me adormece un poco.

Declaro que quiero
Viajar siempre. Para ser modesta cumplir mi viaje de vacaciones ya sería suficiente.
Tomar un buen café, más bien unos cuantos.
Comprarme diez discos, cinco libros y un volantín.
Recuperar el ejercicio de escribir los sueños.
Este querer ya lo puse en práctica. Anoche soñé que habían unas llaves sobre mi mesa, un par de llaves sin llavero. Pero bueno en otro momento hablaré de ese sueño y esas llaves.

jueves, enero 12, 2006

necesaria distancia


Todos duermen
hasta el viento que anoche gritaba enloquecido
se ha quedado mudo

Desde las aguas profundas
tus ojos surgen
penetran profundamente
en la enajenada ciudad buscándome
poniéndose en contacto con lo maravilloso que queda
cuando cae la noche
Mientras yo
en vigilia
atenta a tu búsqueda de catedrales
te observo
con la necesaria distancia de no permitir el encuentro

escrito en alguna estación de algún año

miércoles, enero 11, 2006

en el borde





en el borde de la hoja hay una gota
en la punta de la lengua una palabra
que implora

en la frontera una madre a punto de parir
en el precipicio un hombre cansado a punto de saltar


otoño, 2003

martes, enero 10, 2006

la lluvia

Ayer llegando a Talca me sorprendió una lluvia intensa. Un 9 de enero una espera a lo más una brisa refrescante. La lluvia me remeció, de algún modo me despertó.

Hoy amaneció nublado y gris... ya luego apareció el sol.

La lluvia de ayer me recordó este texto que escribí hace mucho tiempo, en otro momento, en otro contexto, inspirada en otras gotas de cielo. Se me vino a la cabeza, lo busque, lo encontré y aquí esta.


La lluvia me alegra y no me enfada
el sur me fortalece
aunque traiga nostalgia
recuerdos
olor a infancia
ilusiones que florecen
como si fueran vivencias pasadas
sueños que parecen verdades
La lluvia cae y mi rostro envejece
la lluvia cae y humedece todas las partes de mi cuerpo
me envuelve...
La lluvia hace brotar tu ternura.
Invierno, 2002

lunes, enero 09, 2006

aroma bueno




VERDAD ES QUE TE QUIERO
DESDE EL PROFUNDO BLANCO DE MI CORAZÓN CANSADO
DESDE EL ROJO ARDIENTE DE LA SANGRE CORRIENDO TORMENTOSAMENTE

VERDAD ES QUE TE CONTEMPLO
COMO SI ESTUVIERA FRENTE A LA INMENSIDAD DEL OCEÁNO
DESDE DONDE BROTA LA VIDA

VERDAD ES QUE TE SUEÑO
VESTIDO DE FLORES NARANJAS
SI SOLO NARANJAS, DULCES, OLOROSAS
CON AROMA BUENO

Otoño, 2003

domingo, enero 08, 2006

los ritos son necesarios


Este diálogo es producto del viaje de un personaje maravilloso, un viaje que estoy ideando, imaginando. Me resulta conmovedor, emocionante, estremece.

-¡Buenos días! -dijo el zorro.
-¡Buenos días! -respondió el principito. -¿Quién eres tú? -preguntó-.

-Soy un zorro -dijo el zorro.
-Ven a jugar conmigo -le propuso el principito-, ¡estoy tan triste!
-No puedo jugar contigo -dijo el zorro-, no estoy domesticado.
-¿Qué significa "domesticar"?
-Tú no eres de aquí -dijo el zorro- ¿qué buscas?
-Busco a los hombres -le respondió el principito-. ¿Qué significa "domesticar"?
-Los hombres -dijo el zorro- tienen escopetas y cazan. ¡Es muy molesto! Pero también crían gallinas. Es lo único que les interesa. ¿Tú buscas gallinas?
-No -dijo el principito-. Busco amigos. ¿Qué significa "domesticar"? -volvió a preguntar.
-Es una cosa ya olvidada -dijo el zorro-, significa "crear vínculos... "
-¿Crear vínculos?
-Efectivamente, verás -dijo el zorro-. Tú no eres para mí todavía más que un muchachito igual a otros cien mil muchachitos y no te necesito para nada. Tampoco tú tienes necesidad de mí. Pero si tú me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para ti único en el mundo...
-Comienzo a comprender -dijo el principito-. Hay una flor... creo que ella me ha domesticado...
-Mi vida es muy monótona -dijo el zorro. Si tú me domesticas, mi vida estará llena de sol. Conoceré el rumor de unos pasos diferentes a todos los demás. Tus pasos me llamarán fuera de la madriguera como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves allá abajo los campos de trigo? Yo no como pan y por lo tanto el trigo es para mí algo inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada y eso me pone triste. ¡Pero tú tienes los cabellos dorados y será algo maravilloso cuando me domestiques! El trigo, que es dorado también, será un recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo.
El zorro se calló y miró un buen rato al principito: -Por favor... domestícame -le dijo.
-No tengo mucho tiempo -le respondió el principito-. He de buscar amigos y conocer muchas cosas.
-Sólo se conocen bien las cosas que se domestican -dijo el zorro-. Los hombres ya no tienen tiempo de conocer nada. Lo compran todo hecho en las tiendas. Y como no hay tiendas donde vendan amigos, los hombres no tienen ya amigos. ¡Si quieres un amigo, domestícame!
-¿Qué debo hacer? -preguntó el príncipito.
-Debes tener paciencia -respondió el zorro-. Te sentarás al principio un poco lejos de mí, así, en el suelo; yo te miraré con el rabillo del ojo y tú no me dirás nada. El lenguaje es fuente de malos entendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca...
El principito volvió al día siguiente.
-Hubiera sido mejor -dijo el zorro- que vinieras a la misma hora. Si vienes, por ej., a las cuatro de la tarde; desde las tres yo empezaría a ser dichoso. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto; ¡descubriré así lo que vale la felicidad!. Pero si tú vienes a cualquier hora, nunca sabré cuándo preparar mi corazón... Los ritos son necesarios.
-¿Qué es un rito? -inquirió el principito.
-Es también algo demasiado olvidado -dijo el zorro-. Es lo que hace que un día no se parezca a otro día y que una hora sea diferente a otra.

Así el principito domesticó al zorro. Y cuando se fue acercando el día de la partida:
-¡Ah! -dijo el zorro-, lloraré.
-Es tu culpa -le dijo el principito- tú has querido que te domestique...
-Ciertamente -dijo el zorro.
- Y vas a llorar!, -dijo el principito.
-¡Seguro!
-No ganas nada.
-Gano -dijo el zorro- he ganado a causa del color del trigo.
Y luego añadió: -Vete a ver las rosas; comprenderás que la tuya es única en el mundo. Volverás a decirme adiós y yo te regalaré un secreto.
El principito se fue a ver las rosas a las que dijo: -No son nada, ni en nada se parecen a mi rosa. Nadie las ha domesticado. Son como el zorro era antes, que en nada se diferenciaba de otros cien mil zorros. Pero yo le hice mi amigo y ahora es único en el mundo.
Las rosas se sentían molestas oyendo al principito, que continuó diciéndoles: -Son muy bellas, pero están vacías y nadie daría la vida por ustedes. Cualquiera que las vea podrá creer que mí rosa es igual que cualquiera de ustedes. Pero ella se sabe más importante que todas, porque yo la he regado, porque ha sido a ella a la que abrigué con el fanal, porque yo le maté los gusanos (salvo dos o tres que se hicieron mariposas ) y es a ella a la que yo he oído quejarse, alabarse y algunas veces hasta callarse.
Y volvió con el zorro.
-Adiós -le dijo.
-Adiós -dijo el zorro-. He aquí mi secreto, que no puede ser más simple : no se ve bien sino con el corazón; lo esencial es invisible para los ojos.
-Lo que hace más importante a tu rosa, es el tiempo que tú has perdido con ella. Los hombres han olvidado esta verdad -dijo el zorro-, pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Eres responsable de tu rosa...


Y en eso estoy, intentando hacerme cargo de esta bella lección del principito. En este viaje al 2006 forma parte de mi equipaje.

viernes, enero 06, 2006

un pequeño homenaje

>Un homenaje es como un rito, una suerte de distinción a esa personas que en su andar por la vida, en la compañía que nos ofrecen, a veces más cercana a veces más lejana, nos regalan grandes y sabias lecciones para aprender ser mejores personas, a ser más felices.

Ayer sentí nítidamente la necesidad de rendir mi propio y humilde homenaje a Emilia.

La Mili es una niña pequeña, pasó a primero básico, tiene los ojos más grandes y hermosos que se hayan visto y unas pestañas que le dan un escenario maravilloso a esa mirada suya.

Emilia llora de emoción cuando escucha “mira niñita” de Los Jaivas y desde pequeña le ha preguntado a su madre si la puede llevar a ver la luna brillando en el mar.

La Emilita aún no sabe andar en bicicleta, le da miedo, le cuesta. Emilia tiene algunos problemas de equilibrio que se traducen en que, algo tan sencillo para la mayoría de los niños y niñas como es andar en bicicleta, a ella le resulte cuesta arriba, pero lo intenta. Emilia es una niña persistente.

Ella es una niña simple, tierna y cariñosa. abierta, no juzga, no mira de reojo, siempre lo hace de frente, como dispuesta a todo, es arriesgada, hermosamente arriesgada.

Emilia aún no sabe leer pero tiene muchas ganas de aprender. Su deseo de Año Nuevo fue justamente ese: aprender a leer, lo escribió en un papel que guardo con mucho cuidado en su carterita celeste.

Esta niñita va de frente por la vida, pareciera que no le interesa sufrir, no esta en sus parámetros de análisis. Sus lágrimas así como llegan se van apresuradamente.

Ella confía siempre confía. Es entusiasta y optimista. Abraza y besa como los dioses, es melosa, pegajosa con un caramelo derretido.

Emilia es así a pesar de haber tenido una vida difícil a sus cortos años. Ella transita sus días entre el fonoaudiólogo, la psicopedagoga, el neurólogo, la terapeuta ocupacional, todos personajes que ya forman parte de su corta vida.

Un día a comienzos de octubre del 2003 Emilia tuvo un pequeño e inesperado viaje. Tuvo que bajarse por un momento en una estación de trenes y tuvo que optar por continuar su ruta inicial o tomar una distinta. Emilia tuvo un infarto cerebral. Se mantuvo por un par de días como dormidita, atenta, como esperando que el amor de sus padres, de su hermana y de sus abuelos y tíos la llamaran de vuelta, como se le hubiesen dicho Emilita, no te cambies de andén, sigue la ruta con nosotros, estamos aquí y te amamos y necesitamos profundamente.

Y parece que esta pequeña supo escuchar. Con fuerza y garra de niña y mujer decidió volver de donde estaba y retomar su ruta.

Emilia es mi hija menor y ayer cumplió 6 años. Vinieron todos y todas a saludarla. Ella estaba feliz. Ya avanzada la noche se durmió en mis brazos, chupándose el dedito, y acariciándome los pechos, estaba tan pegada a mí que estamos como fundidas.

Emilia se merece este pequeño y sencillo homenaje de su madre.


Vive pequeña
Olvida siempre aquello que te entristeció
Y siempre recuerda las cosas que te alegraron
Y a quienes permanecieron en tu vida

Espero que siempre tengas palabras amables cuando venga el frío
Una luna llena por las noches
Y que en tu viaje siempre exista una ventana posible

Continúa siempre riéndole a vida pequeña
Que en ella siempre estaremos quienes te amamos

martes, enero 03, 2006

Choque de trenes

Choque de trenes dejó una treintena de heridos en el Sur
Equipos de especialistas de Bomberos realizan diversos peritajes para establecer las causas que originaron el accidente ferroviario.

"Cerca de una treintena de personas resultaron heridas y cuatro personas fallecieron al descarrilar un tren y después chocar con una locomotora en la línea ferroviaria que une las ciudades de Mininco y Río Negro.
Algunos de los heridos fueron atendidos en el lugar del accidente y otros trasladados a hospitales cercanos, sin que peligre la vida de ninguno, según confirmaron fuentes de los servicios de emergencia.
El accidente ocurrió hacia las 16:00 horas cuando un tren que cubría el trayecto entre Tijeral y Mininco descarriló y colisionó contra una locomotora a la altura de la localidad de Río Negro, a unos 50 km. de la capital de la provincia. Por el momento se desconocen las causas del suceso, que ha obligado a cancelar el tráfico ferroviario de la zona, mientras que al lugar se han trasladado los servicios de emergencias y Bomberos para desbloquear las vías."


Me impresionó esta noticia, no por los muertos y los heridos, lo cual ya es bastante para impresionarse, sino más bien por la imagen que me construí de los viajes interrumpidos, los que se quedan a mitad de camino, los que no pueden ser y dan lugar a otros nuevos.
Por los sueños e ilusiones que deben haber llevado esos pasajeros, más cuando estamos comenzado un año y aún más cuando se avecinan las vacaciones.
Aquellos que salvaron ilesos deberán desandar la ruta y volver al punto de partida, casi como si nada hubiese sucedido.
Los cuatro muertos se llevaron consigo no solo sus propios sueños,
sino también los de aquellos que los amaban. Es cierto que iniciaron un nuevo viaje,
tal vez el más desconocido de todos, tal vez el más concreto.
Otros, los más, los heridos pueden, desde la habitación de algún hospital, mirar la pequeña ventana,
ver como cae la tarde, y comenzar a idear desde allí un nuevo viaje.
La idea es tomar el pasaje de regalo sin mirar el destino.
Y solo dormirse para comenzar en nuevo buen sueño.

QUÉ HACÍAMOS EN AQUELLA ESTACIÓN DE TRENES
MIRANDO LA LUZ DE LAS ESTRELLAS
CAMINANDO CON HORIZONTE INCIERTO
ANTES DEL AMANECER

POR QUÉ ESPERAMOS LA LUZ DEL DÍA EN MEDIO DE CARICIAS
SUAVES E INTENSAS
BESOS QUE ME CONSUMÍAN A FUEGO LENTO
QUE HIZO QUE ME DECIDIERA A QUEDARME CONFUNDIDA ENTRE TUS BRAZOS
PERDIDA EN TU PECHO

QUE TENÍAS EN TUS OJOS Y EN TUS MANOS
QUE ME ENVOLVIERON SIN DARME CUENTA
QUE ME DEJARON PRENDIDA A LA LUNA

lunes, enero 02, 2006

Inicio de la ruta 2006, sentir, fluir, dejarse llevar

Amanece el 31 de diciembre y la ciudad parece algo lenta, me desplazo por la capital en busca de mis padres que vienen a esperar el Año Nuevo con sus hijos y nietas. Me acompañan mis hijas, que ya están algo ansiosas por la celebración, qué vamos a comer?, vamos a bailar?, veremos los juegos artificiales?, que deseos vamos a pedir y regalar?, un sin fin de preguntas alegres y maravillosas.
Llegan mis padres a la Estación Central (viajar en tren es maravilloso), cargados de paquetes, bolsos y regalos. Un almuerzo familiar lleno de esperanza y amor, intentando quebrarle la mano al 2005 y encontrándole todo lo bueno. Mi madre no para de dar gracias a Dios por tantas bendiciones, mi padre simplemente feliz de ser “atendido” por su hija, cerveza fría, mantequilla en vez de margarina, ají verde son para el los signos de cuanto lo quiero. Mis hijas felices de ver la mesa tan numerosa. Mi hermano y su mujer disfrutando de sus sobrinas besos, abrazos, que grandes y hermosas que están!!!.
El ambiente es de fiesta y pareciera que nada lo va a perturbar, hay que sentir, solo sentir, dejar que fluya, dejarse llevar. No hay que pensar en nada malo, el año que viene será mejor, que no quepa duda de ello.
Empieza a caer la tarde, y luego de una intensa siesta empieza el movimiento, hay que vestirse, ducharse, peinarse, maquillarse para esperar el año nuevo. Todo lo cual es una tremenda complejidad en una casa donde hay solo un baño disponible. Mi hija mayor quiere rulos en el pelo, un pañuelo a la cintura, la pequeña quiere trenzas por millones y está indecisa de cual vestido lucir. Avanza la hora y yo aún no logro tomar una ducha. Me apresuro, mi madre opina de mi vestuario, “la otra blusa te queda mejor”, píntate un poco estas muy pálida. La Javiera pide brillo en sus labios. Todos al auto rumbo al lugar de la celebración.
El primer pisco sour me permite hacer un pequeño alto en el viaje recién iniciado, miro a mi alrededor y me contagio de la felicidad y esperanza reinantes. Veo con cierta distancia a mis hijas y me gusta lo que veo, hago el ejercicio de mirarme al espejo y también me gusta lo que observo, venga entonces el segundo pisco sour que diligentemente me sirve mi hermano que a unos metros de distancia ya había caído en la cuenta de mi alto en el viaje.
Comemos todos extremadamente felices y radiantes(parece que es de mal gusto estar tristes), muchas cosas ricas sobre la mesa augurando un buen año al menos en materia culinaria y por cierto un buen vino de compañía.
Vienen los ritos, escribir en un papel aquellas cosas malas del año, lo que nos hace mal, nos provoca tristeza, doblar y poner el papel sobre una vasija de greda para ser quemados con romero y alguna otra yerba que no recuerdo, que se vaya todo lo malo. Mis hijas y yo escribimos papeles, para ser más concreta el de la pequeña lo escribo yo, ella quiere dejar de chuparse el dedo.
Segundo rito, escribir los deseos en otro papel y ponerlos en una parte pegadita al cuerpo. La pequeña me pide que le escriba quiero aprender a leer.
Se acerca la medianoche y entonces me aseguro de estar cerca de mis bebes, el primer abrazo debe ser de a tres, ellas y yo fundidas en un abrazo.
Tercer rito, tomar un puñado de lentejas y arroz y lanzarlo al aire para que tengamos abundancia de todo tipo.
Luego de los múltiples abrazos, donde una termina diciendo “igualmente para ti”, comienza el baile, la Javiera continúa sorprendiéndome con sus habilidades para la danza. Y así pasan las horas entre las cumbias, algo de rock ochenteno, la gasolina, la salsa y el merengue ya clásico, la infaltable cueca y una música que no entiendo como se baila.
Se hace tarde, y me desplazo a mi casa con mis pequeñas, la chica dormida, la grande me acompaña despierta. Al llegar a casa me recuerda que no hicimos la cábala de las maletas, y en que topamos le respondo!!!, sacamos maletas y nos fuimos a dar una vuelta a la calle casi a las 5 de la mañana.
La madrugada me sorprendió abrazada de mis hijas en mi casa, soñando despierta en un buen 2006 lleno de viajes sorprendentes y aventureros, con nuevos compañeros de viaje y nuevos destinos, con el deseo simple de que esa sensación de felicidad calma me acompañe y acompañe a los que quiero los próximos 365 días. Sentir, fluir, dejarse llevar.


EL SUEÑO DE MI VIAJE
SIEMPRE FUE VOLVER
A COBIGARME EN EL SENO DE AQUEL PUEBLO
EL PEQUEÑO, SIN RUIDO
LLEGAR SIN MALETAS
PORQUE TODO LO QUE NECESITO ESTARÁ ALLÍ
ESPERÁNDOME
LA PLAYA Y EL BARRIO
LOS ROSTROS AMIGOS
Y SEGURAMENTE TU
TÚ ESTARÁS ALLÍ
COMPLETO Y ACOMPAÑADO
TE MIRARME DESDE LA VENTANA
LA MISMA DE ENTONCES
LA DE SIEMPRE
TAL VEZ YO TAMBIEN ESTARÉ ACOMPAÑADA
Y COMPLETA
PERO NADA IMPEDIRÁ QUE TE MIRE
CON LA MISMA TERNURA DE ENTONCES