lunes, agosto 28, 2006

miedos varios...


Tengo miedo de tu ausencia
de perderme entre las luces del recuerdo
y que tu canto no alcance mi frente.
El inmutable frío noctámbulo atraviesa mis huesos
y mi alma se queda i
nundada de silencio

Tengo cuidado de mirar nuevamente los ocasos
y se borre de mis ojos tu figura
desapareciendo, lento

Sospecha de extraviarme en otros versos
Y que me abracen tal vez otras luces
Desconfianza de noches poderosas 
que borren con su oscuridad tus besos
y de un alba que no tenga tu aroma

Recelo de estos días
Que desdibujan tus notas y melodías
Sencillamente miedo del olvido

Recordé este texto ayer. Estaba escrito hace ya mucho tiempo, (se me había olvidado) pero ayer se me vino a la memoria y lo busqué hasta encontrarlo. Siempre hay una razón para recordar, en este caso fue escuchar una canción...
Hace un rato, tres o cuatro meses tal vez, me tope con una española que me dejo algo entusiasmada con su canto. Tiza. Ella tiene varios temas a los que vale la pena dar oídos, pero probablemente el que más me gustó se llama “Si viene el olvido”. Aquí va un trocito de la canción culpable de mi recuerdo.


“Y si viene el olvido

Y se ríe de mi
Sabrás entonces
Lo que habría hecho por ti”

Simplemente me pareció hermoso, tanto que tal vez me haga un rosario para poner bajo la almohada...

miércoles, agosto 23, 2006

versionar

Este texto surge a partir de algunas reflexiones luego de una amorosa e intensiva escucha del disco Once Maneras de Ponerse un Sombrero de M. Bosé. Se despiertan pensamientos, sensaciones, deseos, emociones al calor de estas letras y melodías cargadas de tantas pequeñas historias.
Once canciones que forman parte del imaginario colectivo de la música latina, de los capítulos de nuestras vidas, de momentos significativos que se quedaron atrás, de sueños presentes y futuros. Once sombreros que de algún modo me han marcado, que al oírlos me traen preguntas, anuncios que estremecen, buenas nuevas, melodías que alegran el alma.
En esta compilación el español escoge una mixtura latina; francés, italiano, español, argentino, mexicano, cubano… que resulta maravillosa… letras preferidas, no solo para el canto, porque Bosé también actúa cada una de estas posturas del sombrero. Se apodera de los personajes de las canciones, se los despoja a sus padres por un momento y nos canta.
Su versión de esas canciones es la manera en cómo se han quedado esas letras a vivir en él, en nosotros, en mi… así va cambiando unas notas, el ritmo, aparecen nuevas sonoridades… surgiendo el versionar.
Bosé talla la fantasía sin alterar el alma de las letras y la música, podría decirse que incluso las embellece…sin olvidar su simpleza. Las once maneras con que Bosé decide ponerse el sombrero dan a esas canciones un sello propio, lleno de luces y sombras… y así, en la medida que la escucha avanza se van activando las claves de nuestras propias biografías… corriendo las cortinas de a poco… para que surja lo maravilloso.
Once maneras de ponerse un sombrero son el reflejo de once posibles maneras de vivirse el amor, en pasado, en presente y en futuro... y, como ya es una práctica habitual en mi quedarme siempre con una frase, una idea de los textos y de las canciones, aquí van los once pedacitos de esas letras con las que me he ido quedando… en estos maravillosos días.




El Amor Después del Amor, Fito Paez
“El amor después, del amor, tal vez, se parezca a este rayo de sol”





La Mer, Charles Trenet
”La mer, les a bercée, le long des golfes clairs, et d'une chanson d'amour, la mer a bercé mon coeur, pour la vie”




Causas y Azares, Silvio Rodriguez
“Cuando acabe este verso que canto, yo no sé, yo no sé, madre mía, si me espera la paz o el espanto, si el ahora o si el todavía”

Muro, Carlos Varela
“Mojas el pan, en el plato vacío y apagas la televisión, sales a la calle y te vas al muro, donde siempre hay alguien, donde empieza el mar...”



Sólo Pienso en Ti, R. García Blanca

“Me pongo a pintarte y no lo consigo.
Después de estudiarte lentamente
termino pensando,
que faltan sobre mi paleta
colores intensos
que reflejen tu rara belleza”
La Belleza, L. E. Aute
“Reivindico el espejismo, de intentar ser uno mismo,
ese viaje hacia la nada, que consiste en la certeza
de encontrar en tu mirada, la belleza...”
Un Vestido y un Amor, Fito Paez
“… y cuando me pierdo en la ciudad,
vos ya sabes comprender,
es solo un rato, no mas, tendría que llorar,
o salir a matar, te vi, te vi, te vi,
yo no buscaba a nadie y te vi

Ne Me Quitte Pas, Jacques Brel
“Je ne vais plus parler,

je me cacherais là à te regarder danser et sourire,
et à t'écouter chanter et rire...
laisse-moi devenir l'ombre de ton ombre,
l'ombre de ta main, l'ombre de ton chien,
mais...ne me quitte pas, ne me quitte pas, ne me quitte pas...”




Usted Abusó Antonio Carlos e Jocafi
“Perdone usted,
que tanto insista en éste tema,
pero no se hacer poema ni canción,
que no hable de otra cosa que no sea amor”

Alfonsina y el Mar, A. Ramírez y F. C. Luna
“Te vas Alfonsina
con tu soledad,
¿Qué poemas nuevos fuiste a buscar?”

Mentira Salomé/Palmera, A.Lara e I.Pineiro
“Hay en tus ojos de verde esmeralda que brota del mar,
y en tu boquita la sangre marchita que tiene el coral.
En la cadencia de tu voz divina la rima de amor
y en tus ojeras se ven las palmeras borrachas de sol”

viernes, agosto 11, 2006

la lluvia…simplemente la lluvia

Alejandra Villegas, México

Como me gusta la lluvia… Sentirla venir, oírla desde lejos, verla llegar asi de repente...definitivamente me viene bien. Anoche llegó a mi puerta y me arrancó una sonrisa. El martes por la tarde, ya casi cerrando el día, también vino, comenzó a golpear suave en mi nueva y gran ventana. Me puso contenta imaginar que, al partir a casa, esas bellas gotas mojarían los rulos de la cabellera. Pensé en las sopaipillas que me pedirían las pequeñas a llegar, imaginé comerlas con mermelada de mora. (y asi lo hice)

La lluvia también me sorprendió el domingo. En plena carretera, al caer la tarde, estábamos comprando paltas…, terminados todos empapados y las paltas también.

Me encanta la lluvia. El miércoles, mientras untaba con palta mis tostadas, recordé la lluvia del domingo y las paltas mojadas, anhele que lloviera de nuevo, como una señal de que este invierno amable y cariñoso conmigo aún no se había marchado. Me quedé pensando en cómo me habrían gustado unas gotas como las de Cortázar esa mañana.

Me gusta la lluvia. Me gusta el cielo que nace tras la lluvia. Sus colores, su melodía, su modo de acariciar los cuerpos, los recuerdos de infancia que trae. Esas ganas locas de andar saltando charquitos de agua por la calle…

La lluvia me inspira, me convoca, hace que se me antoje un buen café caliente. Y ese sonido, cuando cae,… tal vez es lo que más me gusta…, o tal vez sea el arcoiris o el sol que deja a su paso, no lo sé... y el aroma de la lluvia, ese que queda después que llueve en las plazas. Me gusta la lluvia y lo que viene después de ella, sus anuncios...


Tal vez mañana llueva y nuevamente la lluvia me arranque una sonrisa.